M.A.A. - 11-8-2008 MUJER ARENA (Un acercamiento a la creencia de la Difunta Correa)
Maria Antonia Deolinda Correa de Bustos vivó en una época muy dura para nuestro país: plena lucha fraticida entre unitarios y federales. Los hechos ocurrieron aproximadamente entre las décadas de 1840 y 1850. Todos los escritos y la tradición oral coinciden: una tropa montonera venida desde La Rioja pasó por San Juan para reclutar soldados y vituallas. De este modo reclutaron a Baudilio Bustos y a Pedro Correa, esposo y padre de María Antonia respectivamente.

La Difunta Correa fue una mujer de gran belleza. Por aquellos tiempos había en la zona un comisario que requería los favores de la joven. ¿Qué motivos internos hicieron que tomara a su hijo y sin dudarlo intentara atravesar el desierto que une San Juan y La Rioja? Si se quedaba debería aceptar al comisario como su amante y Deolinda amaba a su marido. ¿Por eso huyó? ¿O fue su coraje, esa fuerza increíble que le hizo desoir su miedo y adentrarse en lo desconocido? Se habría ido con el niño pues no podía dejarlo en ningún pariente o vecino porque corría el seguro peligro de que el comisario convirtiera a su hijo en rehén, para exigir el regreso de Deolinda.

Sólo se abrían dos caminos para ella: aceptar al comisario y ser amante infiel o huir detrás de los pasos de su marido, siguiendo la ruta de la montonera con la esperanza de aguantar la sed entre aguada y aguada. O encontrarse con algunos arrieros que la ayudaran a llegar a las bases riojanas de Facundo Quiroga, y convertirse en una de las tantas mujeres que solían seguir fielmente a su hombre. En “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, Jorge Luís Borges afirma: “Cualquier destino por largo y complicado que sea consta en realidad de un solo momento, el momento en que el hombre sabe para siempre quién es” (1). Tal vez Deolinda sabía con una certeza que trasciende las palabras quién no quería ser: la amante de un hombre a quien no amaba. Tal vez el destino la encontró a ella y no al revés. ¿Cómo saberlo?

¿Cómo saber por qué razón siguió amamantando a su hijo después de muerta? El misterio se abre ante nosotros como una pregunta tirada al viento. El encuentro del hijo vivo mamando de los pechos de la madre muerta no sólo es el primer milagro en la leyenda de la Difunta Correa, sino que distingue los rasgos de su santidad como intercesora y ejemplo para el creyente a partir de lo nutricio como elemento esencial.

El cuerpo del santo posee una configuración esencial entre lo humano y lo divino, y dar vida a partir de la muerte se vuelve ya desde los primeros modelos cristianos de santos y mártires una manera de repetir y actualizar la Pasión de Cristo.

El milagro del niño que sobrevive alimentándose del pecho de su madre muerta adquiere ya una configuración destacada como episodio añadido probablemente en el siglo XII a la historia evangélica de Santa María Magdalena. Según esta leyenda, luego de la resurrección de Jesús, María Magdalena viaja hasta las costas de Marsella junto con Marta, Lázaro y San Maximino para pasar el resto de su vida como ermitaña en una caverna del monte de Saint-Baume, destacándose entre los milagros que realiza la salvación de este niño de una muerte segura debido al fallecimiento de su madre.

Ya en el siglo XIII, “La leyenda dorada” de Santiago de la Vorágine testimonia la historia, siendo sin dudas esta colección de trozos selectos la principal responsable de la fijación de la figura de la santa de Magdala y trascendencia posterior.

El ámbito donde la vida y la muerte se funden está siempre con nosotros, y al prestarle atención uno se conecta con un aspecto inestimable de la conciencia. Morir con plena conciencia resulta totalmente natural si se ha vivido con plena conciencia.

Vallecito hoy. Moneda de agua

El desierto que une la provincia de San Juan y La Rioja es eterno. La Ruta 20 deja atrás la ciudad de Caucete. Voy camino a la Difunta. Cierro mis ojos y me acomodo en la butaca del auto. No me cabe la idea. Tengo que comprender pero no puedo. ¿Cómo una mujer frágil, con un niño a cuestas pudo caminar estas tierras con la idea de llegar a La Rioja? Salió en burro, dicen. Seguiría la ruta que hacían los arrieros y que don Zoilo Elizondo le recomendara: “Al este, m´hijita, siempre al este, siguiendo los algarrobos, hasta llegar a la aguada de Flores” Me emociona pensar su coraje descubriendo una nueva Difunta Correa. Una mujer viva, no muerta.

La paradoja es cómo María Antonia desafía la adversidad. El desierto no podrá con ella. Desierto-sequedad. Desierto-sol-calor. Sin embargo, de sus pechos saldrá el maná que alimentará al niño. Agua-leche-fuente de vida. Capacidad de generar luz que pueda crear y creer. De nuevo el misterio-milagro que enloquece mi mente y la idea de encontrar una explicación.

Moneda de agua le llevan sus promesantes. La súplica-necesidad de ser escuchados ante la adversidad que no se puede manejar, que deja al hombre tirado en la tierra llorando con desesperación como don Flavio Zeballos, su primer promesante. El arriero del siglo XIX que trasmutado en el camionero actual recrea una y otra vez a través de ellos, aquella unión inquebrantable: La Difunta y el viajero. Llego a Vallecito. El aquí y ahora le devuelve a mis ojos el colorido que le ha faltado a la ruta que dejé atrás. Tiendas donde se venden estampas, ponchos, velas, sánguches de jamón casero, patay, semitas, chivo asado. Olor a frito, a leña quemada, a asado con jarilla, a empanadas. Autos, colectivos, camiones. Gente de todo tipo, de todas las edades, de todas las clases sociales hacen la fila apostados en las escaleras que suben al oratorio. Gente que sube de rodillas, de espaldas los 80 escalones que llevan a la cima del cerro. La Difunta ha cumplido y hay que cumplirle porque “es muy cobradora”. Esto afirman los promesantes. Y el recuerdo de María Antonia vuelve a mi memoria. Mujer. Sanjuanina como yo. Ahí recién caigo en la cuenta. Hemos nacido en el mismo suelo. María Antonia, yo, todas las mujeres de San Juan. Incluyendo a mi madre, a mis hijas. He venido a su santuario a buscar algo. ¿Qué? ¿Paz? ¿Un milagro? No lo sé. Sea lo que sea, ese algo está más allá de lo racional, de lo que uno puede explicar lógicamente en términos aceptables.

Me siento en la cima del cerro, puedo observar la multitud que quiere entrar a la recámara donde dice la tradición hallaron muerta a Deolinda. Miro el desierto, mi mirada se pierde entre tanta duna, arbusto espinoso, sequedad. ¡Cuánto coraje debió tener María Antonia! Pero ¿qué es el coraje? Creo que no hay mucha diferencia entre una persona cobarde y una valiente. La única diferencia es que el cobarde escucha sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la persona valiente los aparta y continúa su camino. La persona valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos los miedos. No llegó a su destino. Pero, aunque no llegó: ¿fracasó? ¿Qué hay de universal en el mito de la Difunta Correa? Qué hace, por ejemplo, que una banda chilena de rock tome su nombre “Los Difuntos Correa” y tengan en su primer álbum un tema dedicado a su memoria. Qué arista pulsa su creencia movilizando a gente de todas partes del mundo que le piden y vienen a cumplir sus promesas a Vallecito. Para Semana Santa miles de fieles desbordan el santuario. La Fiesta del Camionero y la Cabalgata de los Gauchos se han transformado en rituales que convocan a peregrinos de diversas latitudes.

Mujer arena

Si quiero entender, tengo que abandonar la razón y me duele, tan acostumbrada estoy a ese refugio seguro. La razón, el esfuerzo por conocer lo desconocido y advierto que en este ámbito debo dejar ese ropaje. Despojarme. Pues mi mente racional se vuelve cerrada. Segura, sí, pero cerrada, confinada dentro de las fronteras del razonamiento. Debo dar un salto de fe. Y ese salto de fe que debo dar no llega a mí paso a paso. Me ocurre. Me ocurre sin ninguna causalidad ni origen.

Para entenderte, María Antonia, debo creer. ¡Qué paradoja! ¿Qué es creer? ¿Qué es la creencia? Voy al diccionario y consulto, diccionario de la Real Academia Española, por supuesto, y aún no me despojo. Creer: tener por cierta una cosa que el entendimiento no alcanza o que no está comprobada o demostrada. ¿O creer es entender con el corazón?

Una frágil mujer, una joven mujer que trasciende el tiempo, las culturas y me habla desde su femeneidad, me trae ecos de mi tierra sanjuanina que jamás había escuchado. ¿Qué me dictas, Deolinda? ¿Me hablas desde la muerte? No, no me hablas desde la muerte, me hablas desde la vida porque te has dado al entregarte en leche para tu hijo.

Fuiste una mujer intuitiva, percibiste tu realidad sin que interfiriera tu mente y obtuviste un conocimiento que trasciende la lógica. Desde la sabiduría que da el amor, atravesaste el desierto y respondiste oyendo a tu corazón. De este modo floreciste en medio de la arena y encontraste tu auténtica plenitud en medio de la muerte.

Vida-puente-muerte. Bebé-puente-María Antonia. La imagen de mujer moribunda amamantando a su hijo que nos dejaste, sintetiza el lugar donde la vida y la muerte se unen en esencia infinita, el milagro de la existencia. Nos quedamos sin respuesta ante ese milagro pues desafía los cánones que tenemos de la palabra poder. Acostumbrados a movernos con el significado de poder adjudicado que proviene de tener un nombre famoso, dinero o un título. El poder adjudicado puede ser formidable, pero al fin y al cabo se agota. El poder que manifestó Deolinda a través de su muerte, fue el verdadero poder, el que proviene de nuestro interior y su fundamento es espiritual, no material, es permanente y no muere con el cuerpo. Se encontró a sí misma sacando a la luz su poder íntimo de escuchar a su ser auténtico.

Y logro entender. Cuando abandono lo conocido y acepto con humildad que hay un misterio-milagro que no puedo explicar, mi corazón logra entender. María Antonia me habla desde su fragilidad transmutada en coraje. Ser mujer arena es aceptar el destino y fluir con él, sin miedo. No hay miedo cuando hay amor. La muerte se transforma en parte de la vida. Y aparece un puente, sólo un puente que une ambas orillas y que todos, absolutamente todos caminaremos alguna vez.

Entonces, en medio del desierto y de mi tierra sanjuanina escribo el epitafio para aquel que ha llegado:

“No vayas a mi tumba y llores
Pues no estoy ahí.
Yo no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan,
El brillo de un diamante en la nieve,
La luz del sol sobre el grano maduro, la suave lluvia de verano.
En el silencio delicado del amanecer
Soy un ave rápida en vuelo.
No vayas a mi tumba y llores,
No estoy ahí,
Yo no morí.” (2)
Indio americano anónimo

Prof. María Alejandra Araya

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CITAS
(1) Borges, Jorge L; (1957-356) “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, El Aleph, Emecé, Bs. As.
(2) Chopra Deepak, (2006-223) “Sincrodestino”, Ed Alamah, Bs. As.


MARÍA ALEJANDRA ARAYA (SAN JUAN-ARGENTINA)
Reseña biográfica breve

e-mail: tana1734@hotmail.com
Domicilio: Barrio CGT-Rawson casa: 7, manzana B, código postal: 5400. San Juan, Argentina.
Nacionalidad: argentina Teléfonos: (0264) 4213848 ó 155051412
Título universitario: Profesor en Letras otorgado por la Universidad Nacional de San Juan en 1994.
Trabajos actuales: *Profesora del Colegio Central Universitario “Mariano Moreno” dependiente de la Universidad Nacional de San Juan.
*Profesora del Centro Polivalente de Arte dependiente del Ministerio de Educación de San Juan.
*Conductora del micro-programa: Hipertexto por Canal 8 de San Juan.
*Coordinadora de Talleres Literarios.
Premios, Publicaciones *Ha obtenido diversos premios literarios a nivel provincial, nacional e internacional, entre ellos 4ª mención en cuento Concurso Avon 2005 por “Nena/e”.
*Posee dos libros publicados: “Camino de regreso” (cuentos) y “Examen Final” (novela) que forma parte de la Colección 20 escalones de la Editorial Comunicarte de la provincia de Córdoba.
*Finalista al Premio “Mujer Solidaria” Fundación Avon 2007 con un proyecto cultural para el Centro Polivalente de Arte de San Juan.
*Autora de “El libro clic clic” (en colaboración) CD de cuentos y leyendas sanjuaninos.
Investigaciones, Jornadas y Congresos *Becaria de Investigación de la Universidad Nacional de San Juan.
*Exponencista y miembro del equipo técnico del Encuentro Internacional de Escritores realizado en San Juan, septiembre del 2007.
*Exponencista del Congreso Internacional de Lectura realizado entre el 23 al 27 de octubre de 2007 en La Habana (Cuba) con el trabajo: “Borges…estás nominado”. RESEÑA BIOGRÁFICA EXTENDIDA


APELLIDO: Araya
NOMBRE. María Alejandra
e-mail: tana1734@hotmail.com
Domicilio: Barrio CGT-Rawson casa: 7, manzana b, código postal: 5425. San Juan, Argentina.
Teléfonos: (0264) 4213848 ó 155 051412
Edad: 40 años
Fecha de nacimiento: 17/06/68
Título secundario: Bachiller y Perito Mercantil (Esc. De Comercio Lib. Gral. San Martín- UNSJ)
Título universitario: Profesor en Letras otorgado por la Universidad Nacional de San Juan en 1994.
Trabajos actuales: Profesora en el Colegio Central Universitario “Mariano Moreno” (UNSJ) y en el Centro Polivalente de Arte (Ministerio de Educación de San Juan). Coordinadora de Talleres Literarios. Conductora del micro programa “Hipertexto” de Promoción de la lectura en Canal 8 tv San Juan.
Premios, Publicaciones, Talleres, Investigaciones, Congresos: *1986: 1º Premio Nota Periodística (Concurso Organizado por la Subsecretaría de Cultura de la Provincia y el Sindicato de Prensa)
*1987: Premio Concurso Nacional de Ed. Colihue. Cuento que forma parte de la Antología: “20 cuentistas argentinos jóvenes”
*1988: 4ª Mención cuento Concurso Literario organizado por la FFH y Artes de la UNSJ
*1990: 1º Premio en Poesía Concurso Literario organizado por la FFH y Artes de la UNSJ.
*1993: Beca de Investigación otorgada por la Universidad Nacional de San Juan para analizar la obra literaria de Buenaventura Luna.
*2000: Publicación del cuentario “Camino de Regreso”.
*2002: Publicación de la novela “Examen Final”
*2003: Exponencista en el Congreso Internacional de Mujeres Escritoras realizado en el Museo de Arte Latinoamericano de Bs. As. (MALBA) organizado por la escritora Angélica Gorodisher.
*2004: Premio del Movimiento Cultural I-GRIEGA (Sevilla, España) por el cuento “La secta del piojo”. Dicho cuento forma parte de la Antología “Los vicios Solitarios” con otros escritores latinoamericanos seleccionados.
*2005: Premio Fundación Avon por el cuento: Nena/e
*2006: Editorial Comunicarte de la Ciudad de Córdoba publica “Examen Final”, novela agotada en su primera edición. La obra forma parte de la colección “20 escalones”. Acto de presentación en San Juan: 2 de junio de 2006, en Antigua Bodega. Acto de presentación en la Ciudad de Córdoba: 11 de octubre de 2006 en El Mercadillo.
*2006: Premio Boulevard Literario otorgado por la Municipalidad de Almirante Brown (Bs.As) por el cuento: “El tío Roberto”
*2007: Coordinadora por resolución de la Subsecretaría de Turismo, Cultura y Medio Ambiente, del grupo de escritores que viajó a la Feria del Libro invitados por el Gobierno de la Provincia de San Juan.
*2007: Colaboradora de la Revista Estilo Social con la producción de una columna.
*2007: Coordinadora del micro “Hipertexto” dentro del programa DQE (Donde Quiera que Estés) que se emite por Canal 8 de San Juan todos los días de 11hs a 13hs. El micro de literatura va los martes 12hs.
*2007: Encuentro de Escritores del Oeste, realizado en la ciudad de San Juan el 7 y 8 de septiembre. Dio el Taller de Narrativa breve: “Dos días como ojos sobre el cuento breve”
*2007: Organizadora y Exponencista del III Encuentro Comunitario de Escritores a realizarse en San Juan, entre el 24 al 28 de septiembre de 2007 con sede en el Departamento de Pocito.
*2007: Exponencista de Congreso Internacional de Lectura realizado entre el 23 al 27 de octubre de 2007 en La Habana (Cuba) con el trabajo: “Borges…estás nominado”
*2007: Coordinadora del Taller Literario de UPCN (Unión Personal Civil de la Nación)

 

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