Del 21 al 28 de septiembre del corriente año, se realizó en San Juan el IV Encuentro Internacional de Escritores con sede en Albardón, auspiciado por la Subsecretaría de Cultura de la provincia y la Municipalidad de Albardón. Nos visitaron escritores de distintos lugares de nuestro país y del extranjero.
María Alejandra participó en diversas actividades. Estas son las conclusiones de la ponencia presentada en el marco del Encuentro: “El escritor frente a las nuevas tecnologías”
En las fotos, la escritora con María Eugenia Hernández de México y con la intendente de Albardón Prof. Cristina López y el diputado Abarca en la cena final.
Conclusiones
El nuevo lector nos impone un desafío. Tal vez necesitamos acceder a estrategias didácticas que favorezcan el dinamismo, el cambio repentino, la variedad y la simultaneidad.
“Conceptos como reelaboración, resignificación o reconstrucción, se refieren todos a una actividad: la ejercida con materiales procedentes de los medios de comunicación por grupo de jóvenes para integrarlos en sus actividades de grupo.
El bricolaje coloca los objetos significativos en diferentes posiciones, produciendo un nuevo discurso con un mensaje diferente”(5) (Pindado, 1997. 6) Los medios de comunicación deberían dedicar más espacios para la promoción de la lectura. Son contenidos transversales, forman parte del Diseño Curricular vigente de allí la importancia de hacer más fluída la relación entre la escuela y los medios. Gobierno, empresarios, Fundaciones, Cámaras que nuclean actividades económicas diversas tienen que comprometerse financieramente en la promoción de la lectura, democratizando el acceso de todos los sectores sociales a los nuevos recorridos lectores.
Actividades como la “Maratón de Lectura” convocada por la Fundación Leer es un gran avance. Es necesario multiplicar este tipo de actividades. Ferias del libro, Encuentro de escritores, Festivales de lectura paralelamente a las Fiestas Nacionales generan un circuito en el que todos los actores vinculados con la lectura se relacionan creativamente, potencian y multiplican nuevos lazos. Somos concientes que los cambios no se producen de un día para otro. En este sentido, la escuela tiene que refundar las relaciones entre lectura, escritura, tecnología y proceso didáctico.
“La escuela evoluciona, pero, a pesar de que se van incorporando algunas de las tecnologías (vídeo, ordenadores…), el problema se centra en cómo llegar a integrar estas tecnologías cuando los sistemas actuales de comunicación cambian en muchos aspectos el sentido de la escuela. Gran parte de la información que se facilita hoy en día en la escuela no supone ninguna novedad para los alumnos, puesto que la información que da el profesor es exactamente la misma que ha venido dada al alumno por los medios de comunicación de manera desordenada. Por lo tanto se necesita una escuela que ayude a la organización, a la rentabilidad y a la complementariedad de la información” (6) (Pró, 2003:35-36) Por último, deseo compartir con uds las palabras de Ernesto Sábato que presentaron el Plan de Lectura en el 2004: “…les quiero pedir a los chicos y a los jóvenes, con la autoridad que me dan los años, que lean. Yo también he leído de chico, y fueron los libros que me ayudaron a comprender y a querer la grandeza de la vida. Quienes sembraron en mi alma lo que luego los años pudieron expandir. Leía cuanto llegaba a aquellas bibliotecas de barrio, donde primero a través de libros de aventuras, y luego, porque un libro lleva, inexorablemente, a otro libro, a través de los más grandes de todos los tiempos, ésos que nos entregan los abismos del corazón humano, y la belleza y el sentido de la existencia. Leer les agrandará, chicos, el deseo y el horizonte de la vida. Leer les dará una mirada más abierta sobre los hombres y sobre el mundo, y los ayudará a rechazar la realidad como un hecho irrevocable. Esa negociación, esa sagrada rebeldía, es la grieta que abrimos sobre la opacidad del mundo. A través de ella puede filtrarse una novedad que alienta nuestro compromiso” (7)
Creemos firmemente que la lectura es construcción de sentido, poseemos esa “sagrada rebeldía” de la que habla Sábato, y no acepto, en materia de lectura y escritura, los mandatos sociales que limiten nuestra libertad. Entiendo la lectura y la escritura en sentido amplio, reconociendo la diversidad de códigos y soportes. Amo los libros, soy conciente del poder de la palabra y de los medios de comunicación. Estoy llena de preguntas, de inquietudes con respecto a la lectura y a la escritura. Algunas veces me acerco a la respuesta y creo tomarla como fruta madura del árbol. Otras, veo esa fruta muy alta. Sé que construir lleva tiempo y que tomárselo es una sabia y acertada decisión. Para “abrir la grieta sobre la opacidad del mundo” con un haz de luz-lectura. Para que “a través de ella pueda filtrarse una novedad que aliente nuestro compromiso” con la secreta esperanza de hacer y leer un mundo más humano.
Prof. María Alejandra Araya