Esta edición del Cruce de los Andes tendrá un nuevo integrante, la escritora María Alejandra Araya. La gesta que es el primer acto oficial dentro del marco de los festejos del Bicentenario, será narrado por Alejandra en una crónica que escribirá a su regreso con notas tomadas durante la travesía.
-¿Has participado de un hecho semejante?
No, es la primera vez. Por eso tiene ese gusto de desafío y al mismo tiempo de ganas. Quiero hacerlo porque es una manera de proyectar mi compromiso ciudadano a través de la literatura desde mi óptica de mujer.
-¿Por qué vas? O, mejor dicho, para qué vas?
Voy porque creo que la mujer tiene que ocupar un espacio en el Cruce, porque antes nuestras patricias sanjuaninas donaron joyas, bordaron y trabajaron desde su lugar, o desde el lugar que se les tenía permitido. Los tiempos están cambiando, o nosotros tenemos que cambiarlos. Ahora la mujer se sube al caballo (o mula, en este caso) y va, lo hace, está en el ojo del huracán, tomando decisiones, aportando sus ideas.
-Te esperamos a tu regreso, Ale
Sí, vamos el 29/1 regresamos el 4/2. Esta experiencia marcará mis textos, es conocer San Juan desde otro aspecto, es vibrar con mi tierra desde el interior mismo de su Cordillera y es compartir con otros compañeros de ruta, la maravillosa aventura del “cruce” en sentido amplio y por qué no, espiritual.